Todos aquellos productos devueltos incluso sin haber sido usados o aquellas devoluciones que los grandes mayoristas hacen a las compañías manufactureras, tienen que pasar por una inspección exhaustiva antes de volver a ser puestos en el mercado. Tienen que pasar todas las pruebas de calidad y son puestos nuevamente en el mercado con todos los accesorios y las mismas características que los artículos nuevos. Las compañías podrían decir que son nuevos y tanto estética como funcionalmente están como nuevos, pero por ley tienen que obligatoriamente decir que son reacondicionados. La principal ventaja de este tipo de productos es que se pueden conseguir a un a un menor precio.